Las Películas Documentales.
Aproximaciones a la Realidad.

lunes, octubre 13, 2008

Clint Eastwood: "Como director me interesa la realidad porque a veces es mucho más interesante e increíble que la ficción"

La prensa ha recibido entusiasmada a Clint Eastwood, que ha presentado su última película, "Changeling", en la 46 edición del Festival de Cine de Nueva York. Changeling es una palabra que se utilizaba en los cuentos de hadas cuando se reemplazaba a un recién nacido por otro. En este caso, se refiere a la historia real de Christine Collins (interpretada por Angelina Jolie) que, en marzo del año 1928, en Los Ángeles, volvió a su casa y se encontró con que su hijo de nueve años había desaparecido.

Clint Eastwood aparece en la sala del teatro Walter Reade. Parece como si los ingenieros de Píxar hubieran hecho una obra maestra proyectando en tres dimensiones un fragmento de celuloide. Pero no. No es tan alto como le pintan, ni está tan caduco como algunos afirman...

Clint Eastwood: “Pero si me ha llevado toda la vida aprender a decir mi propio nombre...”.

... Ni es, ni mucho menos, tan serio como aparece en sus películas.

Clint Eastwood: “Oh, ¿quién dices?, ah, sí..., Angelina Jolie, me había olvidado...”.

A Clint Eastwood, como director, siempre le ha interesado contar historias pegadas a la realidad y a los sentimientos humanos. En el año 2003 dirigió, por ejemplo, la película documental “Piano Blues”, como parte de la serie homenaje al jazz producida por Martin Scorsese. Y en esta ocasión comienza reconociendo que lo que más le perturba a la hora de dirigir son los giros que dan las historias cuando éstas suceden en la vida real. Clint Eastwood: “Para mí, a veces la realidad es mucho más interesante que la ficción. El melodrama surge de las situaciones de la vida real. Ocurren cosas inesperadas que parecen increíbles. Lo que vive la protagonista, la auténtica Christine Collins, nos lleva de alguna manera de regreso a las películas con las que crecimos, como 'Gaslight' ('Luz que agoniza'), en la que la gente trata de torcerte la mente y decirte que las cosas no son como son en la realidad. Eso es exactamente lo que el Departamento de Policía hizo en este caso o trató de hacer a Christine Collins. En un determinado momento la convencieron –y tenemos fotos de ella sentada sonriendo con un niño de corta edad que no se parece en nada a su propio hijo-, pues lograron ponerla en esa situación, y luego la encerraron en lo que entonces llamaban un Pabellón Psicopático, y que ahora se llama un Pabellón Psiquiátrico. Eso fue lo que hicieron, porque pensaron que de esa manera la podían quitar de en medio. En aquel entonces no tenían la Era de la Información en la que vivimos ahora, con Internet, ni televisión, ni nada parecido, y se podían esconder muchos casos. Me da pena pensar en todos los casos que quizá se ocultaron de esa manera”.

Clint Eastwood reconoce, además, que esta crítica le servía también para denunciar la corrupción que, a pesar de todo, existe aún hoy en día:
"Sin duda existe una correlación con la corrupción actual, que es como la que existía entonces. Se trata de los egos del Departamento de Policía, que no pueden admitir que están equivocados , y vemos que eso ocurre con mucha frecuencia en estos días. Pero si puedo hacer esta afirmación en público, eso es bueno. Al mismo tiempo, no quería dejar de utilizar el lenguaje propio y la atmósfera de esa época en particular”.

Para documentarse, el equipo de película intentó ponerse en contacto con familiares y testigos, pero no fue nada fácil.
Clint Eastwood: “Buscamos gente que todavía estuviera viva, que no era el caso de ella. Se dijo alguna vez que no vivió mucho más después del momento en que interrumpimos la historia. Y hay otro historiador que apareció el otro día diciendo que ella vivió hasta los años 60. Pero lo que le sucedió y cuál fue su dilema dejó de tener vigencia para la época en que nosotros interrumpimos la historia”.

Pero lo que sí tenían claro era el tono de la película, un tono melancólico y de ensueño, al que Clint Eastwood ha añadido su propia música porque siente la historia como cercana y personal.
Clint Eastwood: "El escritor lo tuvo bastante en claro. Yo nací en San Francisco en 1930 y crecí en esa década, de manera que aún tengo fresco en la cabeza el lenguaje del lugar, o al menos en cierta medida (risas)… lo que queda del mismo… pero, de cualquier manera.., sí, lo recuerdo, mis padres eran muy jóvenes cuando yo era niño, y uno escucha y sabe lo que la gente decía entonces y lo que no dicen… eran muy distintos a cómo son ahora… Hemos estado muy observadores para descubrir ese misterio para hacer una película ambientada en 1928 en Los Ángeles, una ciudad que ha cambiado tanto durante todos estos años… En ese momento histórico era una ciudad muy centralizada y no muy grande. No, al menos, en comparación con Nueva York, o con Chicago, o hasta con San Francisco. De manera que han habido grandes cambios y volver ahí y hacer eso ahora es muy dificil, y requiere mucha investigación, exploración y una muy buena dirección artística”.

Clint Eastwood gesticula mucho con las manos mientras cuenta todo esto, está relajado, pero concentrado, viste un traje gris claro impecable y una corbata verde tierra. Se le ve con ganas de hablar de la película, pero entra al trapo con todo, incluso si se le pregunta por sus preferencias políticas.

Clint Eastwood: “…Mi hipoteca también se fue al diablo. No he estado muy activo en la política. Sí, soy una especie de… En efecto, comencé siendo republicano. En 1951, cuando era un joven de 21 años y estaba en el Ejército, quería votar por Dwight Eisenhower, porque, como todos los políticos, él prometía cosas. Por aquel entonces, él prometió que iría a Corea y que pondría fin a la Guerra de Corea. Ése fue un breve período. Pero el Partido Republicano, al igual que el Partido Demócrata, cambiaron profundamente en la década de 1950, en los años en que yo estuve involucrado, de manera que derivé a un punto de vista más libertario. El Partido Libertario nunca fue a ningún lado como partido, pero eso de dejar a todo el mundo en paz y de no regular de más y todo eso fue muy tentador para un tipo como yo, alguien que creció en los años 30 y vio a sus padres sufrir durante la Depresión, y que nunca quiso que le dieran nada a cambio de nada. Hoy en día, por supuesto, en la política, todo el mundo promete todo, y esa es la única manera de ser elegido, porque hay que prometerle a la gente toda clase de cosas… Dar coches nuevos, como en el show de Oprah Winfrey. “Te daremos cualquier cosa...”. En lo que a mí respecta, pienso que la política está pervertida. Por eso es difícíl conseguir… Ya se trate del Sr. Mc Cain o del Sr. Obama quien…, sea lo que sea que suceda con eso…, ¿quién sabe? Sé que se están haciendo muchas promesas, promesas sobre lo que la gente hará y no hará. Estamos en una época muy confusa. Tanto mi mujer como yo somos libertarios. Ella era demócrata y yo era republicano, y nos encontramos en algún punto en el medio de algún lugar...”.

La película “Changeling” se proyecta en el Festival tras el cortometraje documental “Wait for me” (“Espérame”), una delicia de apenas tres minutos, que cuenta la historia de Peg Dreyfous, una madre que continúa con la esperanza de reencontrarse con su hijo, que desapareció en el año 1985, cuando inició un viaje por España y de ahí hasta la India. Cuando John dejaba la casa de su madre le escribió una nota en la que decía: “Espérame”, y de ahí el título de la película y la incapacidad de su madre de romper su promesa. El director de esta película es
Ross Kauffman, que les sonará porque ganó el Oscar al Mejor Documental en el año 2005 por realizar junto a Zana Briski “Born into Brothels”, la película en la que enseñan fotografía a los hijos de las prostitutas del Barrio Rojo de Calcuta. Kauffman prepara ahora una serie para televisión sobre fotógrafos de guerra, y la versión de largometraje de “Wait for me”.

Por cierto, que Pedro y Agustín Almodóvar han acudido al Festival de Nueva York para apoyar una de sus producciones, "La mujer sin cabeza", de la directora argentina Lucrecia Martel. Y si no me creen, vean:


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2 comentarios:

  • Estoy deseando ver la película. Gracias por tu comentario. Clint Eastwood es el único cineasta que aún me emociona.

    "Y así vamos adelante, botes que reman contra la corriente, incesantemente arrastrados hacia el pasdo".

    De Blogger El Cine de Elio, A las 10:35 p. m.  

  • Buen blog, pásate por el mío seguro que te gustará.

    Saludos desde:

    http://cinemaworldycomics.blogspot.com/

    De Blogger Anwar A.K.A Felipe, A las 1:33 p. m.  

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