Las Películas Documentales.
Aproximaciones a la Realidad.

viernes, abril 11, 2008

"Shine a Light"

Han comenzado los pases previos para la prensa en el Festival de Cine de Tribeca, en Nueva York. Y el primer día se pudo ver el documental musical “Lou Reed’s Berlin”, dirigido por Julian Schnabel, del que seguro recordarán su último trabajo, “La escafandra y la mariposa”. Lou Reed interpretó por primera vez en Nueva York en el año 2006, su álbum “Berlín” que es de hace 33 años, y que no tuvo éxito comercial en su momento. El director-pintor filma el concierto como si fuera uno de sus cuadros, y lo mezcla con las imágenes de un corto de su hija, Lola Schnabel, sobre la musa a la que cantaba Lou Reed, aquella Caroline que le mató de celos y desesperación, y a la que en el corto interpreta la actriz francesa Emmanuelle Segnier, para los curiosos, mujer del director Roman Polanski, y cantante de los “Ultra Orange”.

Imagen de Lou Reed's Berlin. Distribuida por el Festival de Cine de Tribeca.

Y si en “Lou Reed’s Berlin” lo importante es la relación con la vida del cantante, sus obsesiones, y los textos de su música, en “Shine a light”, la película dirigida por Martin Scorsese sobre el concierto de los Rolling Stones en el Teatro Beacon de Nueva York, también en el año 2006, lo que se quiere destacar es el concierto en sí, su química, su energía.

Martin Scorsese: “El título ‘Shine a light’ es el primero que se nos ocurrió. Nos gustó mucho la canción. Está el Teatro Beacon, se enciende una luz en Nueva York, es esa magia que sucede en Nueva York. Aparecen los Rolling Stones y después desaparecen. Es la magia que parte de Mick Jagger”.

Martin Scorsese tenía preparado cómo filmar las canciones de los Rolling. Es el mismo trabajo exhaustivo que mostró en la película “
El último vals”, sobre el concierto de despedida del grupo “The Band”, liderado por Robbie Robertson. En “Shine a light”, Scorsese sugirió amablemente las canciones que quería filmar, pero el grupo le contestó que no le iba a dar ni agua, y que se atuviera a la improvisación, y a la tensión del momento.

Periodista: “¿Cuánto tiempo pasó desde el momento en que le dieron la lista de canciones, hasta el inicio del concierto? Martin Scorsese: “Lo viví como si fuera en el último minuto”. Mick Jagger: “Cinco minutos”. Scorsese: “Finalmente..., quizá fue una hora. Porque yo, de alguna manera sabía desde la primera noche..., más o menos sabíamos... La sensación es de que me la entregaron en los últimos segundos. Para entonces ya teníamos las cámaras en su posición y estábamos listos. Eso fue parte de la gracia, de la tensión del rodaje y los nervios del momento. Y por eso acentuamos esa sensación de urgencia en el documental”.

Salió bien, y “Shine a light” inauguró el Festival de Cine de Berlín. Era la primera vez que un documental musical inauguraba la Berlinale, y para Scorsese fue realmente un “regreso” ya que la última vez que estuvo en el Festival fue en 1981, con “Toro Salvaje”, aunque después se proyectara, por ejemplo, su
serie sobre el blues.

Martin Scorsese: “En esta ocasión tratamos de acercarnos lo más posible a un concierto en vivo, a la energía de un concierto en vivo. De ahí que la ubicación de las cámaras fuera tan importante. Y, en último caso, la cuestión no es sólo el trabajo extraordinario de la banda en su conjunto, sino cómo se le cubre en una película, y cómo se hacen los cortes, y cómo se mueve todo a su alrededor. Lo que yo creo que nos da la fuerza para editar una película como ésta es concebirla como una pieza de coreografía, que se convierte en algo más, en algo distinto. Obviamente la película no es, ni puede ser, la actuación en vivo solamente, pero da la impresión, creemos (si estamos suficientemente cerca, si damos suficientes detalles, si montamos de la manera correcta, si hay una calidad de poesía en el movimiento), entonces, quizá podemos darles algo que es lo más parecido a una actuación en vivo, sobre un escenario..., o eso espero”.

Preparativos de la película Shine a light. c. Vértigo.

Los integrantes de los Rolling Stones, Mick Jagger, Keith Richards, Charlie Watts, y Ronnie Wood, son además Productores Ejecutivos de la película. El montaje, al que Scorsese da tanta importancia, es de David Tedeschi, que trabajó con el director en la película documental fotográfica sobre Bob Dylan, “No Direction Home”. Y, además de las tensiones, todos unieron esfuerzos para salirse de la gira mundial de “A Bigger Bang” y grabar una película que Mick Jagger hacía tiempo que quería ver hecha realidad.

Mick Jagger: “Bueno, uno de los principios de este proyecto fue que estábamos haciendo este gran espectáculo en Río de Janeiro, en la playa, y pensé que sería maravilloso filmarlo, y le pregunté a Martin si quería viajar a Río y filmarlo. Creí que él sin duda iba a..., el concierto se iba a proyectar en tres dimensiones, en IMAX. Martin y yo discutimos esto y él dijo que no quería hacerlo así, que quería hacer algo mucho más íntimo, y por eso decidimos lo del Teatro Beacon. Pero todo eso acerca de la lista de canciones y lo demás, al principio, es una diversión mía, una provocación”.

La idea de hacer la grabación en un teatro dio la oportunidad a Martin Scorsese de tener controlados los tiros de cámaras. Unas cámaras, diecisiete cámaras, que se acercan a los protagonistas hasta un punto que parece que puedes tocarlos, que facilitan que se escapen lo menos posible todos los pequeños y fugaces gestos, y que transmiten la distinta química de cada una de las canciones.

Keith Richards: “Pero no nos tropezamos con ninguna cámara ni nos dimos cuenta de que estaban allí, y eso fue lo bueno. Martín tiene un equipo tan increíble... Uno se sube al escenario para ofrecer un espectáculo, y si sabe que están filmando una película, si eres muy consciente, las cosas cambian en el show de manera que no muestras ciertas cosas. Y lo que Martin hizo de manera brillante, creo yo, fue eliminar eso de la ecuación”.

Una de estas cámaras la maneja
Albert Maysles, en un guiño al director de “What's happening? The Beatles in the U.S.A.". Maysles nunca ha podido estrenar esta película en salas comerciales por la presión que ejerció sobre el grupo la productora de “¡Qué noche la de aquel día!”, de Richard Lester. Por supuesto, también es un guiño por “Gimme Shelter”, película documental en la que Albert y su hermano David Maysles retrataron el fatídico concierto de los Stones, al noreste de California, en diciembre del año 1969, recordado por el asesinato que hubo entre el público. Éste es un fragmento de la entrevista que Albert Maysles ha concedido a “Cuny TV”, la televisión de la Universidad Pública de Nueva York:

Albert Maysles: “Yo presentí que iban a ocurrir cosas muy interesantes con los Rolling Stones, aunque no sabía qué iba a ser. La verdad es que hubiéramos estado más contentos si simplemente lo hubiéramos pasado bien. Lo que pasó fue que terminamos la película, se la mostramos a los Rolling Stones, y especialmente Mick no tenía interés en que su nombre apareciera asociado a una película en la que se veía un momento tan fatídico. Esto duró seis meses. Gastamos tanto tiempo y dinero y talento en esta historia... Mi hermano conoció a una amiga muy cercana a Mick, que nos dijo que no nos preocupáramos, que iba a hablar con él. Y eso cambió todo. Jagger nos dio su visto bueno. Y desde entonces hemos estado mostrando la película”. Periodista: “Eso es un gran riesgo que uno toma como cineasta, al invertir todo ese tiempo, y ese dinero, sin garantías de que el sujeto de la película, al terminar la producción, diga ‘perfecto’. ¿No conviene que esto se decida antes de que empiecen a rodar las cámaras, o ésa es la única manera de hacerlo?”. Maysles: “Bueno, me parece que ése es el riesgo que uno toma cuando tiene un hijo, uno no sabe cómo va a salir. Hice otra película con mi hermano, que se llama 'Showman', y que es el retrato de un productor de películas llamado Joseph E. Lavine. Algunos de sus amigos le dijeron que no le debería gustar la película, de manera que él no sabía qué hacer exactamente. Y tuvimos algunos problemas para poder mostrarla. Ahora..., ajajaja, pensábamos que íbamos a proyectar, porque tenemos la autorización de él, pero no tenemos la autorización de Sofía Loren, que aparece en la película durante cinco minutos. Le hemos mandado una copia y estoy bastante seguro de que va a decir que sí. Tenemos varias películas que todavía no se han visto. Hay una sobre Muhammad Ali, sobre la media hora antes de su última pelea, preparándose para su última pelea. Tenemos otra película de treinta minutos sobre Marlon Brando, que editará ‘Criterion’, en combinación con la de Muhammad Ali, y otra sobre Truman Capote”.


Shine a light” retrata un concierto completo de los Rolling Stones. Ésa es la idea aunque de vez en cuando puedan ver imágenes de archivo de los integrantes del grupo, como la de un jovencísimo Mick Jagger cuando le preguntan cuánto tiempo más cree que podrá tener éxito con su banda.

Mick Jagger: Texto de la película: “No lo sé. No pensé que actuáramos durante dos años. Cuando empezamos, no pensé que tuviéramos mucho éxito”.

A continuación, un más que maduro Mick Jagger recorre el escenario del Teatro Beacon con un más que agradecido sentido del humor, y con sus movimientos inconfundibles. Jagger da protagonismo a Keith Richards y a los invitados de la noche, que aparte de la presencia del expresidente Bill Clinton en su cumpleaños, son Buddy Guy, Jack White, y Christina Aguilera.

Martin Scorsese: “Es sorprendente, el show empieza y en unos segundos ha terminado. De pronto, uno se pregunta: ¿qué pasó? Entraron, salieron, no sé qué pasó, sé que lo hemos filmado, pero..., ajaja..., así que tengo que empezar a trabajar con storyboards, hasta un cierto punto, y después la banda entra en erupción, se convierte en algo completamente distinto, especialmente en el caso de estos tipos. En el documental de Harrison es algo que todavía estoy mirando en el metraje. Va a ser un documental directo sobre su vida, y estoy empezando a mirar películas caseras y vídeo de archivo”.

El documental al que se refiere Martin Scorsese es la película en la que está trabajando sobre George Harrison, producida por la viuda del guitarrista, y en la que participarán los otros miembros de “Los Beatles”, Paul McCartney y Ringo Starr. Pero seguimos con “Shine a light”, porque si antes les hablábamos del referente cinematográfico de Albert Maysles, “Gimme Shelter”, seguro que se acuerdan de que
Jean-Luc Godard realizó “Sympathy for the Devil”. Son tres grandes directores que han querido retratar al mismo grupo y que han hecho tres películas muy distintas.

Mick Jagger: “La cuestión con Godard es lo mismo que con esto, que captura una acción limitada en el tiempo. Si recuerdo bien, en esa película Godard nos filmó haciendo una canción, 'Symphaty for the Devil', desde que empezamos hasta que la terminamos, cosa que no creo que hayamos hecho antes nunca ni desde entonces. Eso es capturar un evento único de una manera cinematográfica. Igual que Martin lo ha hecho en esta película, convirtiéndolo en algo distinto. Y creo que ésa es la similitud entre ambos”. Keith Richards: “Por lo menos, Martin no redujo la casa a cenizas...”. Jagger: “Afortunadamente, no”. Martin Scorsese: “El filme de Godard es extraordinario porque uno ve la canción que cobra forma poco a poco. Y es asombroso. Es un documento asombroso. Con las cámaras moviéndose lateralmente y todo formando una unidad al final”.

Recuerden el título de este estreno, “Shine a light”, que su director, Martin Scorsese, ha dedicado a la memoria de
Ahmet Ertegun, músico y empresario estadounidense de origen turco, fundador de la discográfica Atlantic Records, y que impulsó las carreras de genios como Ray Charles, Aretha Franklin, John Coltrane o Eric Clapton. Ahmet Ertegun murió en diciembre del año 2006 como consecuencia de una caída mientras escuchaba este concierto de los Rolling Stones.

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1 comentarios:

  • Hacía tiempo que habían dejado de interesarme los Stones. Creo que los excomulgué a mediados de los años 70, cuando se vendieron a la música disco, en aquella deserción en masa --y miope-- en la que les acompañaron otros músicos que yo admiraba en mayor o menos medida, como los Bee Gees y Rod Stewart.
    Pero después de leer tu crónica sobre "Shine a Light". me ha dado un saludable ataque de nostalgia, y también un escozor de curiosidad y unas ganas horribles de ir a verla.
    Es que has sabido ubicar este episodio puntual de la historia de la banda en un rico y fluido contexto histórico poblado de hitos culturales que para mí tienen gran importancia, como el propio Scorsese, Goddard, Masyles, Bob Dylan y hasta los Hell´s Angels.
    Y también iré a verla porque aunque hace tiempo que estoy harto de las repetitivas gesticulaciones y poses grotescas de Mick Jagger, extraño mucho la inexplicable ternura que me despierta Keith Richards y la beatitud de Charlie Watts.

    De Blogger Diego, A las 4:49 p. m.  

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